Contradicciones cómicas. Vivir de la comedia y morir de hambre.

En una reciente visita a mi ciudad natal quedé con un amigo de la infancia al que hacía años que no veía. Después de ver el paso del tiempo en nuestras respectivas alopecias, recordar amigos en común y anécdotas adolescentes que justificaron mi emigración, mi amigo me preguntó: ¿Se puede vivir de la comedia?

Ignoro si su intención era que me deprimiera y me fuera a casa o que yo invitara a la siguiente ronda, pero le contesté como si me hubiera preguntado Jesús Quintero.

No se vive de la comedia. Se vive para la comedia.

Con alcohol sonó más gracioso.

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Sin risas de lata. La insoportable levedad del ser que no se ríe y del estar encima de un escenario en ese momento.

Estás en un escenario haciendo comedia y nadie se ríe. Hay un silencio sepulcral. La típica bola de matojo rodante cruza el escenario después de cada frase que dices. El tiempo pasa muy despacio, pero envejeces muy deprisa. Es una pesadilla. Esto no puede estar pasando. De pronto, cierras los ojos, te pellizcas y te despiertas... En el mismo escenario y con el mismo público que no se ríe.

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Ver de todo. Empezar por el principio, acabar por el final y otras obviedades cómicas.

Por el solo hecho de cumplir años y no morir en el intento la gente piensa que sabes cosas. Y encima yo, que tengo voz grave y sé modularla, parece como que sé de lo que hablo.  Hay gente que se te acerca a preguntar cosas raras como “¿Qué hora es?”, “¿Por aquí se va a la plaza mayor?” o “¿Quieres ser la madre de mis hijos?”. Por educación y por cobardía genética suelo contestar a todos, aunque no sepa muy bien qué decir. Y eso hice cuando se me acerco un chico la otra noche después de un show y me dijo:

Quiero escribir comedia. ¿Por dónde empiezo?

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Temas Cómicos: De tu madre a Mariano Rajoy en túnica pasando por el pedicuro.

Hay temas más cómicos que otros. Eso es un hecho confirmado por cientos de científicos de la comedia que se pusieron una bata para afirmarlo y millones de opinadores sobre cualquier cosa que podemos leer en redes sociales, periódicos pagados por el Banco Santander y otros lupanares.

¿De qué hablo entonces para que sea cómico? ¿Cuales son los "temas cómicos"? 

Ante la carencia de un listado en el BOE o un pregón del ayuntamiento que lo aclare (noteloperdonarejamascarmena) para intentar ser un poco más concreto busquemos temas por eliminación.

¿Qué temas no son cómicos?

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